Tablas de Daimiel. Ciudad Real. Hábitat natural de las aves

Las Tablas de Daimiel no se entienden sin aves, no se entiende sin recorrer sus paseos, ver a través de sus observatorios, sus humedales, o incluso todo lo que se ha creado alrededor de la zona que nos disponemos a disfrutar.

 

El viaje de ida comienza con algo de frío, pero que no elimina las ganas de disfrutar y descubrir todos los lugares que tenemos preparados.

 

 

Al llegar a nuestro primer destino, la temperatura había aumentado, la niebla había desaparecido y el sol, aunque tímidamente comenzaba a aparecer, todo ello tras las lluvias de las últimas semanas, pero que no han conseguido que los humedales sigan secos.

No hay mucho rastro de agua, y solamente podemos observar pequeños estanques de nivel controlado, donde se ha realizado una gestión, tanto de dicho agua como de los animales que en estas zonas habitan, evitando en todo momento, la inclusión de otros animales externos a los que en dicha zona habitan.

 

 

 

Fuera de las zonas controladas para los animales, las aves se encuentran en total libertad, con lo que el movimiento es constante, tal vez por la afluencia tan alta de humanos, a veces es complicado la visualización de aves. Estos normalmente se encuentran fuera de la zona por la que nosotros, los que nos metemos en las tablas, paseamos.

 

 

 

 

Al llegar a la zona de recepción del visitante, lo primero que nos llama la atención es el pequeño pase que es posible realizar por el interior del edificio, donde nos podremos adentrar en una especie de ecosistema artificial, que nos ayuda a tener una primera idea de lo que las Tablas de Daimiel significa.

“Importante para poder disfrutar de todo el entorno, tómate tu tiempo, respira profundamente en cada paso, toma aire, deja las prisas y preocupaciones, solamente así podremos aprovechar todo el tiempo libre del que disponemos…”

 

Al salir de la zona de recepción del visitante, justo enfrente, encontramos el inicio de una pequeña ruta a través de humedales, ruta amarilla, de fácil acceso, y donde podremos ver muchos detalles de la zona, además de diferentes clases de aves, y si tenemos suerte fuera de las zonas de controladas.

Comenzamos la ruta hacia la derecha, observando un paraje algo extraño, árboles típicos de zonas salitres.

 

 

 

Muy cerca del inicio de la ruta, entramos en el primer observatorio que se ha construido, un observatorio junto a la principal zona de control de agua y aves. A través de las pequeñas ventanas del observatorio podemos disfrutar de diferentes aves.

 

A partir de aquí, y siguiente la ruta, dado que es muy importante no salirse del camino, para evitar dañar el ecosistema, nos disponemos a disfrutar de un agradable paseo, pero, qué mejor que haceros una idea con las fotos que os presentamos a continuación.

 

 

 

 

Al finalizar nuestra ruta amarilla, nos dirigimos a la oficina de turismo, junto a la tienda, o más bien, por la parte de atrás de dicha tienda, la persona que nos atiende, nos da información de forma profesional y amable, aclarándonos las dudas que teníamos en la ruta que teníamos preparada para el resto de los días que disponemos y que nos llevará a diferentes localidades y zonas y parques naturales.

 

En esta ocasión no habíamos preparado el lugar para poder comer, pensando que no habría muchos turistas, tal vez por la climatología, o tal vez por ser invierno, pero vimos que estábamos equivocados, y realmente sí que había gran afluencia de personas en la zona. La suerte estaba de nuestro lado, dado que, cerca de la oficina de turismo nos dieron una publicidad de un restaurante en Daimiel, con comida casera, lo tomamos como una señal, llamamos y reservamos, el tema gastronómico parecía estar resuelto, así que dediquémonos a disfrutar de las siguientes visitas.

 

Nos dirigimos a un punto cercano, El Molino de Molemocho, pudiéndolo hacer el camino a pie, o bien, como nosotros hemos hecho, de forma motorizada, aprovechando que el molino está en la ruta, de retorno, hacia el pueblo de Daimiel.

 

En el Molino de Molemocho podemos encontrar una reconstrucción del propio molino, de su maquinaria, y un interesante audiovisual explicativo de la zona, de aproximadamente 10 minutos, todo ello nos ayuda a entender lo que hemos visto y nos rodea.

       

       

 

La mañana ha pasado rápidamente, llega la hora de comer, y consideramos un buen momento para dirigirnos a Daimiel, pueblo, para poder descubrir la elección a ciegas de nuestro restaurante, al llegar vemos que dispone de menú del día, con diferentes primeros y segundos, todos ellos platos de la zona, buena oportunidad para disfrutar y deleitar dicha gastronomía, y otra cosa importante, vimos nuestra mesa esperándonos…

El restaurante que realmente nos eligió a nosotros fue Casa Carpín, ubicado en la Calle Barreros 25 de Daimiel, es un pequeño restaurante gestionado por los propios propietarios con un menú sencillo pero agradable, y algo muy importante, rápido en servir, lo que nos ayudó a reducir el tiempo destinado a este menester, pudiendo aprovechar la tarde.

 

Una visita a la localidad de Daimiel, donde un impresionante olivo milenario preside la plaza Mayor, como elemento representativo de la localidad.

 

 

       

 

Un lugar que os recomendamos tras la visita de Daimiel, aprovechando el momento en que partiremos al siguiente punto, es el ubicado en la Laguna de Navaseca, un pequeña laguna en la que podremos encontrar un observatorio de aves, desde donde disfrutaremos de un maravilloso espectáculo de la naturaleza, patos, flamencos y diferentes especies de aves harán de este momento algo idílico, y en muchas ocasiones podremos disfrutar del espectáculo que no tenemos en las Tablas.

 

Desde aquí seguimos con nuestra ruta, tomando la N-430 llegaremos a Manzanares, estacionando cerca del Gran Teatro, pararemos para ver esta pequeña localidad, aunque esto lo veremos en otra entrada.

 

 

Datos de Restaurante

Casa Carpín. / Calle Barreros, 25. Daimiel. / Teléfono 926851525

 

Ir a menú principal ruta completa – Castilla la Mancha. Naturaleza viva.

Próxima entrega – Manzanares. Ciudad Real. De lo medieval a lo moderno.

 

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2 opiniones en “Tablas de Daimiel. Ciudad Real. Hábitat natural de las aves”

  1. Bueno, veo que de Daimiel fuiste a Manzanres. No sé qué ruta vas a seguir, pero, que pena que no hayas ido a ver el Castillo de Calatrava la Vieja…
    Seguiré atenta a las nuevas etapas de tu ruta manchega, a ver si encontráis rincones que merecen un desvío en la ruta.

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