Las Hurdes, zona privilegiada

Las Hurdes, zona de montaña privilegiada, ubicada al norte de Extremadura y sur de Castilla y León, con increíbles montañas, curvas, maravillosos entornos naturales, y famosa por la excelente producción de miel que las abejas llegan a crear y la flora  que crece en fértiles tierras ubicadas en las laderas.

 

 

Tal vez fue hace mucho tiempo cuando algunos privilegiados españoles veían la televisión en blanco y negro, cuando un director de cine llamado Buñuel, realizó un documental que hizo que la zona se pudiera conocer a nivel nacional. Esos resquicios todavía quedan en el presente, aunque lo que podemos disfrutar y apreciar queda un poco alejado de la imagen tétrica y pobre que describía el documental por aquel entonces.

 

Para ver la ruta puedes picar aquí.

 

El punto inicial de nuestra ruta en un punto común que puede ser tomado desde los diferentes puntos de salida que pudiera tener cada lector, como es habitual en nuestras descripciones, por lo que en este caso será la pequeña localidad de Riomalo de Abajo, punto fronterizo de las provincias de Cáceres y Salamanca, y localidad de la que hemos hablado en un post anterior, concretamente en el post “Meandro Melero, frontera natural de Las Hurdes” (puedes picar para leer dicho post, y aprovechar nuestra estancia en la localidad para visitar el mirador).

 

Desde Riomalo de Abajo haremos una ruta a través de la carretera CC55.1, de ida y vuelta, ya que llegaremos hasta el final, El Gasco (Muñomoral), donde haremos una ruta a pie para disfrutar del “Chorro de la Meancera”, y retrocediendo disfrutaremos de parajes tan espectaculares como los que podemos observar desde el Mirador del Gasco, a escasos 1.000 metros de dicha localidad y previo a llegar a Fragosa, comeremos en Vegas de Coria, y posteriormente visitaremos Casares de las Hurdes, retornando hacia Riomalo para hacer unas pequeñas compras.

 

Que decir de las carreteras, son de esas vías que tomas con tranquilidad, con el tiempo suficiente para sentirte integrado en el espacio natural por el que circulamos, observando nuestro alrededor, entre curva y curva, y parando en cada espacio posible para ojear de forma más detallada cada rincón, pero siempre con precaución suficiente, dado lo estrecha que es la vía en algunos de los puntos de nuestro recorrido., aunque sinceramente, este ejercicio de parar lo dejamos para el momento en el que retornamos, por facilidad de paradas, y por la gestión del tiempo, dado que hay muchas cosas de las que disfrutar.

 

Primera parada… EL GASCO

 

Cuando nuestra carretera termina, lo hace en la plaza central del pueblo, que posteriormente nos daremos cuenta que se trata de una obra civil construida para tal fin, ya que veremos sus pilares escondidos, cuando retornemos de la ruta a pie.

 

El Gasco es una alquería de Nuñomoral, en medio de las montañas y bañado por el río Hurdano, que será protagonista de numerosas fotos y vistas espectaculares.

Además de una visita por sus callejuelas peatonales, y observar las típicas construcciones de Las Hurdes, a base de pizarra negra, tenemos dos puntos de interés, El Chorro de la Meancera, que visitaremos y posteriormente explicaremos, y El Volcán, declarado de interés científico, con un cráter de 50 metros, al que no pudimos llegar, al estar el acceso cortado por desprendimientos.

 

La visita al Chorro de la Meancera merece la pena, dado que se trata de un paseo fácil y recomendable, que se ha realizado con pizarra, para facilitar el acceso, hasta los pies de una impresionante cascada, que solamente es visible a todos los que llegan hasta ella, a modo de premio. (Recomendable para niños, con vigilancia)

 

 

Desde la plaza del pueblo, al cual recomendamos, si vas en coche, llegar a primera hora, para evitar la aglutinación de vehículos de ida y vuelta por la estrecha carretera, (no hay mucho sitio para estacionar) tomamos la calle que se sitúa a la izquierda, en sentido descendente, y una vez en ella a unos 10 metros, tomaremos la calle de la izquierda (segunda calle), también en sentido descendente, hasta el río Hurdano, una vez que hemos llegado al río, seguimos su senda por el camino construido con pizarra, sin dejar dicho camino, llegando fácilmente a la Cascada en unos veinte minutos.

 

Impresionante durante el camino observar las laderas de pizarra que nos rodean, así como la pureza del agua que discurre junto a nosotros.

Llegado al pequeño mirador de la cascada, podremos observar la fuerza del agua, disfrutar de tan bello espectáculo, del que no habrá foto que pueda describir las sensaciones que tendremos.

 

 

 

                               

 

Retornamos por el mismo camino hasta llegar al pueblo, donde daremos un pequeño paseo por sus callejuelas, justo para entender la vida ganadera de la zona, y poder comprender las dificultades a las que se enfrentan cada día, en invierno o en verano, estaciones extremas en la zona.

             

   

                       

 

 

Retrocedemos por la carretera por la que hemos llegado, aunque pararemos a escaso un kilómetro de la localidad para poder observar desde el Mirador de El Ganco un espectáculo de la naturaleza, la consecución de tres meandros, unido a la fuerza de las laderas de la montaña, espectáculo seco y amarillo que nos hace empequeñecernos.

 

 

En nuestro caso se acerca la hora de la comida, por lo que sin más dilación nos dirigimos a la localidad de Vegas de Coria, dada la recomendación que nos han hecho, parando en un parking público, a la izquierda de nuestra marcha, para descansar y tomar un pequeño aperitivo mientras esperamos mesa en el Hotel Los Ángeles.

La comida elegida para hoy está relacionada con la zona visitada, unos platos típicos de las Hurdes, a base de cabrito cuchifrito con Vinagre de Vino y solomillo ibérico con miel, entre otros manjares, que no nos defraudaron, y que agradecemos a los que nos lo recomendaron, por lo que también os lo recomiendo, por la atención, los buenos consejos dados, el servicio y el precio de sus especialidades.

 

 

FRAGOSA

Tras la comida, nos dirigimos a Fragosa, para poder disfrutar de un trozo de la ruta de Buñuel, y nuevamente de la construcción típica de las Hurdes, con un protagonismo especial para la pizarra. Un paseo por la zona del río, y por la zona del propio pueblo, nos da una idea de lo que significa vivir en Las Hurdes, de todo lo increíble que rodea la zona, de la naturaleza y de los parajes, llegando, incluso, a preguntarnos si realmente necesitamos tantas modernidades, WIFIS y redes sociales para disfrutar, a veces el silencio que nos aportan los parajes como Las Hurdes, consiguen llenar todas nuestras necesidades diarias, aunque no resto el esfuerzo de la vida en la zona, por todo lo que conlleva a nivel laboral, entre otros.

 

Es hora de seguir con nuestra pequeña ruta, el tiempo se hace corto, y la tarde comienza a llegar a su fin… En este caso nuestro destino es…

 

CASARES DE LAS HURDES

Una pequeña localidad ubicada en la ladera de la montaña, con el río Hurdano como elemento común, donde podremos disfrutar de sus paisajes, y de su casco urbano, donde destacamos la Iglesia y el Campanario, la casa de la cultura, el Barrio del Arroyo con la arquitectura tradicional, y su plaza, con el Mirador y Balcón Hurdano y la fachada del ayuntamiento.

            

 

                  

 

Como hemos dicho anteriormente, el tiempo se termina, el día finaliza, y se ha hecho corto, tal vez sea necesario tomarse más días para disfrutas más, si cabe, de todo lo que Las Hurdes ofrece, aunque en nuestro caso, al ser una zona cercana, dejaremos otros rincones para una segunda visita….

 

Retornamos por las mismas carreteras por las que hemos venido, llegamos a Vegas de Coria, y aprovechamos para descansar, visitando la plaza y el ayuntamiento, así como un pequeño paseo paralelo al río, para, una vez relajados…

Volver a tomar la carretera hasta Riomalo de Abajo, donde haremos una pequeña parada para comprar algo de típica miel de la zona, aunque también podrás comprar diferentes licores…. (Mejor solamente probar un poco de uno, por si tienes que conducir, deja el resto de pruebas para cuando llegues a casa, son muchas curvas las que todavía deberemos tomar….)

 

Esperamos, que, como el documental de Buñuel, haya servido este reportaje como elemento de acercamiento a una zona maravillosa y que muchas veces es desconocida.

 

 

Datos de interés:

  • Restaurante (Recomendado)
  • Hotel Los Ángeles
  • Carretera Salamanca, 120, 10623 Vegas de Coria, Cáceres
  • Teléfono 927 43 40 05
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