Cáceres, Trujillo y Monfragüe. Naturaleza e historia

Nuestra ruta de un día nos llevará a disfrutar de curvas y buen asfalto, para parar unos minutos u horas para observar águilas en un paraje tan especial como el Parque Natural de Monfragüe, o caminar y comer en la estupenda localidad de Trujillo, y sentir la historia en las calles de Cáceres.

 

El mal tiempo ha pasado y es hora de iniciar actividades al aire libre, o disfrutar de rutas increíbles en las que lo compaginas con actividades de senderismo, naturaleza o visitar diferentes localidades, con el objetivo claro de disfrutar de un día especial.

 

Salimos de la localidad de Candelario, al sur de la provincia de Salamanca, para encaminarnos hacia nuestro primer destino, el Parque Natural de Monfragüe, para lo cual podremos tomar dos rutas que a continuación os explicamos y que dependerá de preferencias o tiempo que dispongamos.

La primera ruta sería más rápida, por lo que desde Candelario tomamos la autovía A66 dirección Plasencia, para tomar la autovía EX-A1 dirección Malpartida de Plasencia, y posteriormente la EX-208 dirección al Parque Natural (Ver Ruta)

 

La segunda ruta, más larga y más lenta, aunque más divertida, al no tener autovía, sería la que nos llevaría por el Valle del Jerte, desde Candelario, dirección Barco de Ávila, para tomar, justo antes de entrar en la localidad, la N-110, pasando por el Puerto de Tornavacas, o localidades como Cabezuela del Valle o Navaconcejo, hasta llegar a la autovía EX-A1 dirección Malpartida de Plasencia, y posteriormente la EX-208 dirección al Parque natural (Ver Ruta)

 

Una vez en la carretera autonómica EX –208, llegamos a nuestro primer punto, si es la primera vez que visitas la zona, os recomendamos parar en el centro de visitantes en la localidad de Villareal de San Carlos, en nuestro caso, esta parada no la realizamos, parando en el parking ubicado junto al Salto del Gitano, en pleno Parque Natural, desde donde podremos divisar la elegancia del vuelo de las águilas, os recomendamos llevar prismáticos.

El entorno, las aves, el agua y los parajes, hacen que respires de forma especial, que te sientas pequeño, y que disfrutes de un espectáculo que la Naturaleza pone ante ti, y que no sería imposible en las urbes en las que estamos, normalmente, envueltos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Desde allí os recomendamos que visitéis el Castillo de Monfragüe, para lo cual podremos tomar un cruce que nos encontramos a escaso 1 Km desde la zona de estacionamiento del Salto del Gitano, donde se ha habilitado un parking donde estacionar, y poder subir en un autobús, gratuito, hasta los pies del Castillo, dicho servicio evita un problema de aglutinamiento de vehículos en la parte alta de la carretera, que solamente llega hasta el castillo, y que no tiene zonas de estacionamiento habilitadas en la parte superior.

Al ir en moto, es posible subir, pero con precaución, por las curvas cerradas existentes, y por lo estrecha que es dicha carretera, además de, como hemos dicho anteriormente, el espacio reducido para el estacionamiento en la zona del castillo.

Desde el Castillo las vistas son simplemente indescriptibles, y pareces estar en la cumbre, en lo más alto. Un consejo: despeja la mente, mira, observa, respira y sobre todo relájate… en definitiva, disfruta.

 

Es hora de seguir el camino, por lo que volvemos a la EX–208 para llegar directamente a Trujillo, viendo, en la última recta una imagen espectacular del castillo sobre la loma, buena presentación de la localidad.

 

Estacionamos en la calle que nos lleva a la plaza, aunque también es posible estacionar en la misma plaza de Trujillo, esto a gustos de cada uno.

Una vez en Trujillo lo importante es perdernos por sus calles, disfrutar del aire fresco, que solo a veces recorre sus calles, ayudando a los turistas a soportar las altas temperaturas que en primavera y verano suele azotar la localidad.

 

Aprovechamos nuestra estancia para ver una curiosa exposición que se realiza en el Palacio Duque de San Carlos, junto a la Plaza Mayor, y cuya autora es Lucía Bosé

 

Increíbles vistas desde el castillo de Trujillo, fortaleza Árabe, desde donde se obtiene una panorámica de la localidad, además de poder visitar sus aljibes.

 

 

        

 

 

Es hora de dar cuenta de la gastronomía local, algo que también es importante, además de obligada parada para poder refrescarse, dado que nuestro Astro sol está incidiendo con fuerza, motivo por el que detenemos nuestros pasos en la propia Plaza Mayor, y elegimos un local, que por su ubicación nos da una visión general de la Plaza y de la loma en la que se asienta el Castillo.

El restaurante elegido es Hermanos Marcelo, que realmente tiene el restaurante en una de las calles que salen de la plaza, además de la terraza exterior donde nos sentamos.

Las viandas elegidas corresponden a productos locales, y además de unas aceitunas de la zona, nos deleitamos con unos entremeses de ibéricos, así como con unas migas, para, una vez dar cuenta de los primeros, iniciar los segundos, con unas probaduras de cerdo y un plato de Moraga, ambos consistentes en carne de magro de cerdo con y sin pimentón, respectivamente.

El postre casero y refrescante…

 

Un pequeño paseo por Trujillo, deteniéndonos en algunos puntos no visitados por la mañana, para poder cerrar nuestra estancia como debe hacerse.

 

 

Es momento de iniciar nuestro camino de la escapada de un día hacia la capital, Cáceres, donde podremos recorrer diferentes calles del casco antiguo de la localidad…

Siempre misteriosa la Ciudad de Cáceres, con rincones escondidos, con bullicio de turistas y en continuo cambio para adaptar la ciudad a los distintos eventos que en ella se realizan, consiguiendo que la ciudad sea vivida, que cada vez que el turista repite la visita, nunca sea igual que en la ocasión anterior… durante nuestro paseo, la preparación de diferentes escenarios de teatro en la calle.

Pasear por sus empedradas calles, con mínima circulación de vehículos, te llevan a otros momentos de la historia, donde encontrarás una ciudad viva, en constante movimiento y siempre con actividades culturales.

Puntos tan importantes como la Puerta del Socorro, la Plaza Mayor, la Catedral, o los numerosos Palacios nos dan una idea de la importancia de la piedra común en todos sus edificios.

Con pena, aunque con los deberes hechos, nos volvemos a casa, para rematar la jornada, cenar y descansar, merecidamente, de todas las emociones y kilómetros recorridos a pie, por las calles y parajes de la provincia cacereña, los hechos en carretera no los contamos, aunque también cansan, aunque al ser realizados tal como los hemos hecho, cansan menos….

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

        

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3 opiniones en “Cáceres, Trujillo y Monfragüe. Naturaleza e historia”

  1. Gracias por mostrarnos estás ciudades y pueblecitos que muchos de nosotros no sabemos ni que existen, y gracias a ti , posiblemente algún día visitaremos insitu..jeje

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