Objetivo Islas Griegas. Creta (Chania)

Creta, principal isla de Grecia, y conocida por ser la cuna de la civilización moderna, siendo frontera entre Oriente y Occidente, desde donde antiguamente se dominaba el Mediterráneo.

 

En éste caso desembarcamos en Chania, o también conocida como La Canea, anterior capital de Creta, y actualmente la segunda más importante de la ciudad, donde encontraremos muchos vestigios de historia, gracias a su ubicación en las diferentes rutas marítimas, que cobra una gran importancia en la ciudad.

 

El puerto está ubicado fuera de la ciudad, pero es fácil llegar al centro por medio del autobús urbano, que por un precio de 1,80 € por persona y trayecto, nos acerca al centro en unos 15 minutos (Aconsejable comprar ida y vuelta, para no tener que buscar la forma de comprar tiquet a la hora de volver al barco).

 

El recorrido en autobús no tiene mucho interés, tampoco complicación alguna, simplemente te bajas en la última parada del bus, junto al Mercado Municipal, que será el mismo sitio donde tendremos que cogerlo para volver.

 

Un pequeño consejo, la primera visita que todos los que nos acompañaron en el bus fue el Mercado, en nuestro caso lo dejamos para otro momento, es un punto neurálgico de la zona que visitamos, por lo que es posible visitarlo con más tranquilidad en cualquier otro momento, incluido al final de la visita de la ciudad…

 

Nos dirigimos a nuestro primer destino el Museo Arqueológico de Chania o de La Canea, a través de la Calle Chalidon, si bien por el camino nos encontramos la Iglesia Ortodoxa de Santa María, donde realizamos la primera parada, visitando un espectacular y rico interior.

     

      

 

Desde allí nos dirigimos, ahora sí, al Museo donde encontraremos mucha historia, además de una sorprendente iglesia, de San Francisco, que actualmente sirve como cobijo de todo lo que en su interior se expone.

 

Momento para seguir paseando por las calles de Chania, hasta llegar a un punto donde se observa una gran actividad de coches, camiones y gente paseando, Cafés y un espectacular y único puerto Veneciano, donde destacan, además de las numerosas terrazas y bancos para disfrutar del lugar, tres edificios

La Mezquita Küçük Hasan, o Mezquita de los Jenízaros, construcción que presenta varias cúpulas y que fue construidos por los Turcos, siendo la construcción otomana más antigua de la Isla.

 

El faro de Chania, ubicado al final de la muralla veneciana que rodea el puerto, símbolo de la ciudad y de la puerta marítima.

 

Frente al faro encontramos un impresionante edificio, más moderno y en el que encontraremos el Museo Naval de Creta, interesante visita, aunque si no quieres pagar la entrada del museo, o no tienes tiempo, si es interesante entrar en el interior del edificio, visitar el patio, gratuito, donde las vistas del puerto son inmejorables.

 

A partir de este punto lo que recomendamos es pasear por el puerto, dejando la Mezquita a la derecha y el faro a la izquierda para llegar hasta los antiguos talleres marítimos y hacia el interior de la ciudad, detrás de los talleres y a través de sus estrechas calles, encontrar la Agios Nikolaos, otra interesante iglesia que es posible visitar.

Es el momento de perdernos, aunque es difícil, a través de las calles y disfrutar de la ciudad, e incluso acercarnos al Mercado Municipal.

   

En nuestro caso aprovechamos la estancia para disfrutar de la playa en Creta, caminando hacia el Museo naval, rodeando el edificio, dejándolo a la izquierda, y siguiendo la costa, en un agradable paseo, pasando las piscinas públicas, llegamos a la Playa de Nea Chora, donde un buen baño, en aguas frescas y cristalinas, hace que el cuerpo se relaje. En la playa encontramos áreas para cambiarse, duchas y Lavapiés, que hacen más confortable la estancia, además de varios restaurantes y pub con tumbonas y sombrillas.

El tiempo es de cada uno, y es un buen lugar para pensar en ello, y gestionarlo según las necesidades y/o el que dispongamos, así pues, debemos tenerlo en cuenta para iniciar nuestro retorno a la ciudad y callejear por ella, simplemente una estancia agradable y acogedora, que nos ayuda a relajarnos y que seguro nos invita a comprar algo en sus pequeñas tiendecitas.

     

Es hora de volver al barco, por lo que nos dirigimos a la plaza del mercado Municipal, desde donde tomaremos el autobús que nos llevará, sin ninguna complicación al puerto, para poder, nuevamente subir a bordo, y esperar al siguiente día para tener una nueva aventura…

 

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